martes, 5 de enero de 2016

PRÓXIMO COMENTARIO PARA 2º DE BACHILLERATO



 

Pió Baroja, El árbol de la ciencia. VII parte, La experiencia del hijo.

El médico dejó a Lulú que descansara. La madre quiso ver el niño muerto. Andrés, al tomar el cuerpecito sobre una sábana doblada, sintió una impresión de dolor agudísimo, y se le llenaron los ojos de lágrimas.
Lulú comenzó a llorar amargamente.
5—Bueno, bueno —dijo el médico—, basta; ahora hay que tener energía.
Intentó provocar la expulsión de la placenta, por la compresión, pero no lo pudo conseguir. Sin duda estaba adherida. Tuvo que extraerla con la mano. Inmediatamente después, dio a la parturienta una inyección de ergotina, pero no pudo evitar que Lulú tuviera una hemorragia abundante.
10Lulú quedó en un estado de debilidad grande; su organismo no reaccionaba con la necesaria fuerza.
Durante dos días estuvo en este estado de depresión. Tenía la seguridad de que se iba a morir.
—Si siento morirme —le decía a Andrés— es por ti. ¿Qué vas a hacer tú, pobrecito, sin 15mí? —y le acariciaba la cara.
Otras veces era el niño lo que la preocupaba y decía:
—Mi pobre hijo. Tan fuerte como era. ¿Por qué se habrá muerto, Dios mío? Andrés la miraba con los ojos secos.
En la mañana del tercer día, Lulú murió. Andrés salió de la alcoba extenuado.
20Estaban en la casa doña Leonarda y Niní con su marido. Ella parecía ya una jamona; él un chulo viejo lleno de alhajas. Andrés entró en el cuartucho donde dormía, se puso una inyección de morfina, y quedó sumido en un sueño profundo.
Se despertó a media noche y saltó de la cama. Se acercó al cadáver de Lulú, estuvo contemplando a la muerta largo rato y la besó en la frente varias veces.
25Había quedado blanca, como si fuera de mármol, con un aspecto de serenidad y de indiferencia, que a Andrés le sorprendió.
Estaba absorto en su contemplación cuando oyó que en el gabinete hablaban.
Reconoció la voz de Iturrioz, y la del médico; había otra voz, pero para él era desconocida.
30Hablaban los tres confidencialmente.
—Para mí —decía la voz desconocida— esos reconocimientos continuos que se hacen en los partos, son perjudiciales. Yo no conozco este caso, pero, ¿quién sabe? quizá esta mujer, en el campo, sin asistencia ninguna, se hubiera salvado.
La naturaleza tiene recursos que nosotros no conocemos.
35—Yo no digo que no —contestó el médico que había asistido a Lulú—; es muy posible.
—¡Es lástima! —exclamó Iturrioz—. ¡Este muchacho ahora, marchaba tan bien!
Andrés, al oír lo que decían, sintió que se le traspasaba el alma. Rápidamente, volvió a su cuarto y se encerró en él.


Organización de las ideas.
Texto narrativo, fragmento de la novela, El árbol de la ciencia de Pío Baroja. Formalmente se divide en varios párrafos de desigual extensión. Su estructura interna es la propia de los textos narrativo pues, aunque es un fragmento, puede apreciarse una primera parte que es el planteamiento en la que se presentan los personajes y la situación inicial, una segunda que es el nudo puesto que en ella se desarrolla la acción de forma gradual y coherente y la tercera que es el desenlace en el que el personaje cierra todas las acciones anteriores como consecuencia lógica de lo narrado. De forma más explícita:
o   Primera parte. Planteamiento (líneas 1-4): Dolor inconsolable de la pareja por la muerte del hijo.
o   Segunda parte. Nudo (líneas 5-26): Abatimiento de Andrés por la muerte de Lulú:
·        Estado depresivo de ella tras el parto.
·        Conciencia de su propia muerte y de la soledad en la que quedará Andrés.
·        Muerte de Lulú.
·        Perplejidad de Andrés ante la muerte.
o   Tercera parte. Desenlace (líneas 27-39): Descubrimiento de Andrés de su dura nueva realidad:
·        Divagaciones de unos asistentes sobre la sabiduría de la Naturaleza para resolver sin tanta asistencia los partos.
·        Reflexión sobre la mala fortuna de Andrés.
·        Dolor insoportable de Andrés ante la conciencia de esa reflexión.

Resumen

            Tras el dolor por la muerte del recién nacido y las complicaciones del parto, la madre no se recupera. Le apena la soledad en la que quedará su marido tras su inminente muerte que ocurre poco después. Andrés queda destrozado y toma conciencia de su propio dolor y mala suerte cuando unos invitados comentan su situación.

 Tema

Insoportable dolor de Andrés por las muertes de su hijo y de su mujer.






Señoras estupendas. Columna.
El País.
Una vez, en París, mi amante, treintañero como yo por aquel entonces, me dijo: “En esta ciudad hay mujeres mayores que son una obra de arte y nadie las mira, están solas”. Aterrorizada, puse a esas mujeres en mi radar de observadora y comprobé que tenía toda la razón. Hay señoras cuya presencia y saber estar se puede admirar al detalle y ponerles un excelente en una lección que te están dando ellas. Tienen estilo propio y está inextricablemente vinculado a sus vidas. Han sido madres o no, pero son ricas en experiencias, se conocen, están bien consigo mismas y eso se trasluce en su personalidad, su porte y su risa.
Veinte años más tarde las sigo buscando y las encuentro, trabajando y cargando con la compra, en la Feria del Libro, en terrazas y clubs de lectura, en centros deportivos, galerías de arte, plazas o supermercados. Son señoras con tiempo para arreglarse, o no. Señoras que van de pelirrojas o que tiñen sus canas con mechas rosas o azules y salen airosas. Señoras que no pretenden ser un lienzo en blanco, que guardan una impecable coherencia física porque no traicionaron ni carácter ni expresión. Señoras que visten con maestría una pieza vintage de cosecha propia o que recurren a la modista cuando quieren hacerse biquinis originales a su medida.
Esas señoras me miran a los ojos y yo a ellas. Nos reconocemos sin palabras, como si fuéramos miembros de una sociedad secreta. Ellas se descubren en mi mirada de admiración mientras yo pienso: chapeau! Las busqué para saber a quién desearía parecerme en ese invisible y vasto territorio que se abre pasados los cincuenta. Ahora, en mi pequeño pero fiero reino, llevamos el título de Señoras Estupendas, por la superación de los desengaños, por el refinamiento de la alegría, por las ganas de vivir.
Gracias a su espejo comprendí que el atractivo no reside en una piel tersa. Al fin y al cabo, la juventud no se puso de moda hasta la década de los sesenta para atraer al consumo a la generación del baby boom de la posguerra. Hasta entonces, ser una mujer de mundo, madura y sofisticada era lo más y así se estilaban las modelos. Y díganme ustedes, ¿qué vamos a hacer ahora? Propongo un boom de Señoras Estupendas que brillan siendo ellas mismas. Somos fieras, somos divinas, somos explosivas. Somos las SEs. Y no estamos solas. Vayan acostumbrándose.

Tema
Revalorización de la mujer madura.

Resumen
            Hay señoras maduras que pasan desapercibidas aunque muestran en su forma de vestir, en sus variadas experiencias y talento para superar las adversidades, así como en sus ganas de vivir, que tienen seguridad en sí mismas y una fuerte personalidad. Su número va en aumento y se reconocen entre sí, por lo que la sociedad tendrá que acostumbrarse a aceptarlas.

Organización de las ideas
            Texto periodístico de opinión, en concreto una columna, firmada por la socióloga y ensayista Patricia Soley-Beltran para el diario El País. En su estructura externa se observan tres párrafos de desigual extensión. El contenido se organiza de la siguiente forma: una introducción con el tema o hecho del que se parte para hacer una reflexión, una serie de argumentos que desembocan en una tesis en el último párrafo que también le sirve a la autora para hacer una petición a la sociedad, por lo que puede hablarse de una estructura sintetizante-inductiva. De forma más explícita:
·        Introducción al hecho del que se parte para la posterior reflexión: soledad de valiosas mujeres maduras.
·        Argumentos basados en la experiencia que reforzarán la tesis:
o   Vida singular de esas mujeres que se exterioriza en un estilo propio.
o   Autoconocimiento y aceptación que se manifiesta en su personalidad.
o   Coherencia entre carácter y apariencia externa por variadas que sean sus profesiones o ocupaciones.
·        Tesis: atractivo de la mujer madura.
·        Argumentos basados en la experiencia:
o   Capacidad para sobreponerse a los avatares de la vida.
o   Inteligencia para conducir su alegría.
o   Deseos de vivir.
·        Conclusión: propuesta de revaloración de la mujer madura.
o   Errónea identificación entre atractivo y juventud física.
o   Llamada a la aceptación y valoración social de las mujeres maduras.
·        Justificación de la estructura:

            Como texto expositivo-argumentativo que es muestra una de sus habituales estructuras internas. En este caso, es sintetizante-inductiva puesto que después de presentar el tema en la introducción, la autora emplea unos argumentos basados en la propia experiencia que le servirán para defender la tesis en el último párrafo de que el atractivo reside en la experiencia y sabiduría de la mujer madura, como antes de los años sesenta. La tesis se enriquece, por lo tanto, con esos argumentos y con otros inmediatamente posteriores. El texto concluye con una llamada de atención a la sociedad para que empiece a aceptar esa nueva realidad.

EJEMPLOS DE COMENTARIOS DE TEXTO. 2º DE BACHILLERATO.




Basta de palabrería. Columna.
No hay partido político ni medio de comunicación que no quiera estar presente en una manifestación contra la violencia de género. No faltan editoriales, declaraciones públicas ni ceños fruncidos. Y es lógico. ¿Qué organización, qué líder no se sumaría en estos momentos a la repulsa unánime contra estos crímenes dictados por el desprecio a las mujeres? Poco se habla, en cambio, de la educación que cimenta esta violencia, y menos aún de esas actuaciones relacionadas con la infravaloración de la mujer de la que tanto medios de comunicación como partidos son cómplices. Hay un silencio asombroso sobre la desigualdad de los sueldos a favor de los hombres. No se habla porque los datos suelen ser secretos: en el mercado arbitrario de los autónomos nunca llegarás a enterarte de lo que gana tu compañero y de por qué la dirección de una empresa entiende que la recompensa al trabajo de una mujer ha de ser menor.
Diría, y espero que se me entienda, que es más fácil condenar la violencia que actuar a diario para que las mujeres participen en el mundo social y laboral en igualdad de condiciones. Y aquí entran estos mundos supuestamente más abiertos, el de la cultura y el de la comunicación. Mientras las mujeres no tengamos idénticas posibilidades de mando, mientras nuestro trabajo no sea considerado como el de nuestros colegas, mientras se requiera nuestra voz en un foro sólo para compensar la abrumadora presencia masculina, no podemos hablar de compromiso real con la igualdad.
Desde aquí me dirijo a los que deciden los sueldos y los puestos: basta de palabrería, adquieran ustedes compromisos reales. No tenemos menos lectores, ni menos telespectadores, ni menos público. Estamos educadas, eso sí, para darnos menos importancia.

Resumen
            Aunque los partidos políticos y los medios de comunicación se manifiestan en contra de la violencia de género, no se comprometen a abordar los asuntos que la provocan como la educación o la infravaloración social y salarial de la mujer, por lo que no puede hablarse de igualdad si no se adquieren compromisos reales para conseguirla ni se publican los casos de desigualdad.

Tema
            Falta de compromiso real de las instituciones para lograr la igualdad de género.

Organización de las ideas
            Texto periodístico de opinión, en concreto una columna, firmada por la escritora Elvira Lindo para el diario El País. En su estructura externa se observan tres párrafos de desigual extensión. El contenido se organiza de la siguiente forma: una introducción con el tema de actualidad del que se parte para hacer una reflexión, una serie de argumentos que desembocan en una tesis al final del segundo párrafo, y una conclusión en el tercer párrafo que también le sirve a la autora para hacer una petición a los responsables políticos y sociales, por lo que puede hablarse de una estructura sintetizante-inductiva. De forma más explícita:
·         Introducción al tema de actualidad para la posterior reflexión: hipocresía de los partidos políticos y medios de comunicación que no abordan las verdaderas causas de la violencia de género.
·         Argumentos de justicia o moral (lo ético debe prevalecer sobre lo injusto o inmoral):
o   Falta de información sobre la educación que provoca la violencia.
o   Infravaloración social y salarial de la mujer.
o   Desconocimiento de las razones por las que los empresarios autónomos pagan menos a las mujeres que a los hombres.
o   Falta de compromiso real de las instituciones para lograr la igualdad de género.
o   Falta de oportunidades para alcanzar puestos de mando.
o   Valoración superior del trabajo del hombre que el de la mujer.
o   Forzada paridad en cualquier foro que oculta la desigualdad.
·         Tesis: falta de compromiso real de las instituciones con la igualdad de género.
·         Conclusión: exigencia de responsabilidad a los deben resolver gran parte del problema.
o   Demostración por hechos de la igualdad entre hombres y mujeres.
o   Falta de una completa autoestima en la educación de la mujer.
·         Justificación de la estructura:
            Como texto expositivo-argumentativo que es muestra una de sus habituales estructuras internas. En este caso, es sintetizante-inductiva puesto que después de presentar el enlace con el tema de actualidad en la introducción, la autora emplea unos argumentos basados en lo ético que le servirán para defender la tesis que se encuentra al final del segundo párrafo: el problema de la violencia de género no se resuelve por falta de compromiso real con la igualdad. La tesis se enriquece, por lo tanto, con esos argumentos. El texto concluye con una llamada de atención a los responsables de solucionar gran parte del problema.